Las proyecciones sectoriales concuerdan que los daños de la sequía implicarán menores rendimientos, tanto de producción como de ingresos. El último informe del Banco Ciudad de Buenos Aires prevé que los ingresos públicos "se verán afectados" debido a bajas de las exportaciones. En números, esa pérdida para el Gobierno nacional rondaría los U$S 1.500 millones en concepto de retenciones.

Esta contracción se presentará, en particular, en la comercialización de porotos de soja y de maíz.

Ese monto, según el estudio, equivaldría a un 1,3% de la recaudación tributaria total y a un 0,4% del Producto Bruto Interno (PBI).

La caída de la cosecha se traducirá también en "menores servicios contratados, como transporte, carga y almacenamiento, y un recorte en el gasto de consumo e inversión de los productores".

"El Estado afrontará pérdidas de recaudación adicionales por la menor actividad agregada: el efecto directo sobre el crecimiento 2012 podría trepar hasta medio punto porcentual, aunque el número final dependerá de las lluvias de los próximos meses", expresa el trabajo de la entidad.

El signo negativo en los niveles fiscales se resentirá con mayor fuerza a nivel provincial, sobre todo, en aquellas donde predomina la actividad agrícola, remarcan.

El estudio del Banco Ciudad, además, advirtió que la baja de la recaudación por retenciones implica, a su vez, un menor Fondo Federal Solidario de la Soja (FFS), que el Gobierno Nacional distribuye entre todas las provincias. Ese fondo operó con $ 7.249 millones. Con menores exportaciones de porotos de soja, se estima una pérdida de $ 1.500 millones para el FFS -30% de lo recaudado por retenciones-.

La cadena continúa. La actividad interna en esas provincias productivas será afectada, sobre todo, en referencia a los ingresos brutos, que representan tres cuarta partes de la recaudación tributaria en la mayoría de los distritos.

"Hasta el momento, la alternativa de devaluar la moneda para mejorar las cuentas externas parece estar fuera de discusión. Esta es una carta que el Gobierno no desearía jugar hasta no conocer el daño al que estará expuesta la cosecha de soja, lo cual dependerá de las lluvias en las próximas semanas. De reactivarse las expectativas de devaluación, se abortaría la reciente baja de las tasas de interés y se desaceleraría el crédito, con impacto en la actividad agregada", destacó el informe.

El Banco Ciudad destacó que todavía no se llegó a una "situación crítica", similar a la producida a la de la campaña 2008-2009, aunque se seguirá con atención en la "evolución climática". "Hace tres años se combinó una caída superior a un 30% en la cosecha de maíz y soja, con una abrupta baja en los precios de los commodities -la soja llegó a cotizar a U$S 320 la tonelada-. Hoy estamos todavía lejos de esa crítica situación, pero la relevancia de la producción de maíz y, en singular, soja en la variables externas, fiscales, cambiarias y monetarias, promete llevarse todas las miradas. Se trata de dos productos que representan la tercera cuarta parte de la producción agrícola y un tercio de las exportaciones", concluyó.